El Impostor

¿Tú? ¿Creando una startup? ¡JA!

Lee esto si:

  • Te sientes impostor/a construyendo una startup.

  • Crees que en cualquier minuto te van a descubrir que realmente no sabes.

  • Estás construyendo la cultura de tu startup y quieres fomentar una cultura de aprendizaje continuo.

Autor: José Tomás Lobo, co-founder de cuentamono.com / jt@cuentamono.com


¿Tú? ¿Estás armando una startup? ¿En serio? ¿¡TÚUU!? Nah...

Para todos/as quienes han tratado de construir algo desde cero, sabemos que existe una maldita persona que siempre, sin ninguna excepción, te va a cuestionar y va a hacerte sentir que eres una farsa y realmente nunca debiste haber comenzado a hacerlo. ¿Quién es esa persona? Tú.

Ya, JT, y ahora qué. ¿Me vas a salir con que el secreto del éxito está en creer y me venderás tu libro de autoayuda?

No. Nada contra los libros de autoayuda. Bien para quienes les sirva. Simplemente en este blog les quiero dar algunos tips que nos han servido en Mono (o me han servido a mí) para luchar contra ese síndrome del impostor, que puede liquidar una cultura de trabajo en tu startup.

(Ver también ‘¿Comenzando tu Startup? 5 herramientas que tu abogado no quiere que conozcas’)

… ¿Síndrome de qué?

Síndrome del impostor. Consiste en la sensación de ser un fraude en lo que se está haciendo. En creer que lo que estamos haciendo no merece el aprecio ajeno o no tiene mérito suficiente, a pesar de que la evidencia indique lo contrario. Es, tal cual dice el concepto, sentirse como un impostor en un rol que no te corresponde con temor a ser descubierto.

Pero eso tiene que ver más bien con la autoestima, ¿no JT?

No necesariamente. Aunque el nombre no le ayuda mucho, no es una anomalía ni una enfermedad. Tampoco está necesariamente atado a depresión, ansiedad o autoestima, como lo indica la primera persona que investigó sobre este fenómeno; la sicóloga Pauline Rose Clance. Cuando ella comenzó a estudiarlo, lo vio en las terapias que desarrollaba con estudiantes universitarios. Estos estudiantes creían no merecer sus logros académicos o, incluso, creían que la aceptación a sus universidades había sido un error del sistema. 

Pero en estudiantes es normal que sean inseguros, ¿no?

No solo sucede en estudiantes. Personajes de la talla de Albert Einstein se catalogaron a sí mismos como un “estafador involuntario”. Y sucede también muchas veces cuando comenzamos a hacer algo que no sabíamos hacer previamente, como una startup, donde todo es nuevo.

Miedo a que te puedan descubrir.

Cuando comenzamos con Mono, yo nunca había levantado inversión de riesgo. Me tocó aprender muchos conceptos, reglas no escritas y normas a punta de videos, blogs y conversaciones con personas que sabían más. Aún así, siempre sentía que quien estaba del otro lado de la llamada en algún minuto iba a decir “¡Pero qué estupidez que estás hablando! ¡Eso es una mentira!” y tal como una película gringa, ibas a aparecer desnudo en la llamada.

Eso te llena de inseguridad. Recuerdo que para muchas reuniones tenía notas con conceptos muy básicos (o que ahora me suenan como básicos) que me ayudaban a sentir que no iba a decir algo poco inteligente. Y es que eso sucede. Creemos que en cada una de esas reuniones cuando estamos creando algo nuevo, se está poniendo a prueba nuestra inteligencia. Y eso no es así.

¿Y qué hiciste para no creerte impostor en esas reuniones?

Primero, algo que me ayudó mucho, es tener socios que tienen dos características fundamentales para esto: empáticos y honestos. Empáticos, porque de las primeras reglas fue que se preguntara todo y asegurarse que todos/as en la conversación entiendan lo que se está hablando. Y honestos, porque también tienen la capacidad de decir también cuando ellos se sienten desafiados y superados en algún ámbito. Eso te hace sentir como que no eres el/la único/a que está superado/a. 

Eso genera una cultura de trabajo donde esté bien preguntar sin quedar mal y donde está bien ser vulnerable. Incluso, nos reímos un poco de esos conceptos en inglés que usamos las startups y que no todos entienden, para hacerlos más amables :)

Ah, pero qué bueno que pudiste superar eso y ahora ya no tienes ese temor JT

Todo lo contrario. Creo nunca haberme sentido más impostor en lo que estoy haciendo que ahora. Y hoy más impostor de lo que era la semana pasada. Es una sensación constante de que hay un millón de formas mejores de hacer lo que uno está haciendo y que todo el mundo lo sabe menos tú. 

(Ver también ‘¿Qué tienen en común estos/as CEOs de startups colombianas?’)

¿Y qué pasa cuando sí hay mejores formas de hacerlo y es verdad que tú no sabes lo suficiente?

Esa es la magia de esto. Usar el síndrome del impostor a tu favor. Porque probablemente muchas de las veces que te sientes impostor es verdad que no sabes mucho. Es muy bueno sentirse incómodo y fuera de tu zona de confort. Sucede siempre cuando estás creando algo nuevo. El truco es este: usar esa presión que te genera la inseguridad del impostor para prepararte como nadie. Saber que no están midiendo tu inteligencia con una nota, como lo hacían (hacen) en el colegio. Cuando sientes que pones a prueba tu inteligencia y fracasas, sientes como esa calificación que te dieron en la escuela. Es un número fijo, imborrable. Esa es la “tiranía del ahora”. 

En cambio, cuando usas esa presión para aprender, estás bajo el “no todavía”. Puedes identificar en qué parte de la curva de aprendizaje estás en ese momento y hacia dónde debes llegar. No es el “no” inmediato que te nubla. Es el “no todavía” que te marca el camino a seguir.

Está cool, JT. Me queda la duda, ¿qué tiene que ver esto con mi startup?

Todo. La cultura de tu startup va a depender de esto. ¿Vas a tener una cultura donde la gente haga las preguntas “tontas”? ¿Donde esté bien decir que te sientes superado/a por algo y ser vulnerable? ¿Donde no se viva bajo la tiranía del “no ahora” sino bajo la visión del “no todavía”? Si quieres atraer talento que se quiera desarrollar y confías en que es más valioso lo que vas a aprender mañana que lo que sabes hoy para tu startup, entonces sí tiene mucho que ver. Que tú, como líder, puedas proyectar eso, va a definir el talento que te va a seguir.

¿Y cómo construyo esa cultura, JT?

Un primer paso es escribirlo. Nosotros lo escribimos en nuestro manual de cultura (que nos tomó muchas, muchas discusiones construir). Pero como en cualquier cultura, las acciones pesan más que lo que está escrito. 

Hay un fenómeno que vivimos muchos/as de nosotros/as que se llama “ignorancia pluralista”. Plantea que todos dudamos de nosotros mismos en privado y creemos que somos los únicos que lo pensamos. Por ende, no lo hablamos. ¿Cuál es el gran miedo? Hablar y pedir feedback. Porque existe nuevamente ese miedo de que el feedback vaya a confirmar eso que se está pensando.

El no compartir esto puede llevar a que en tu startup la gente no comparta ideas que pueden ser geniales. O que participe de proyectos donde pueden destacar, por miedo a fracasar. 

En Mono compartimos esa vulnerabilidad. Porque la forma de combatir el síndrome del impostor es viendo que mis pares o mis líderes también lo sienten o lo han sentido. Por eso escribimos este contenido. Para que ojalá, a ti, emprendedor, emprendedora, que te sientes como un “estafador”, como Einstein, puedas ver que somos muchos/as que nos sentimos igual. 

Para que existan menos esos influencers que saben todo, y más emprendedores que queremos aprenderlo todo. 


¿Qué es esto?

Este blog y los que vienen son una serie de recursos que ponemos a disposición desde Mono para hacer que las y los emprendedores se enfoquen en lo que realmente importa de su negocio. 

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